RESEÑA: PERCY JACKSON Y EL LADRÓN DEL RAYO DE RICK RIORDAN

domingo, julio 12, 2015


Todos conocemos la adaptación cinematográfica de este libro. Muchos la amaron, otros quisieron sacarse los ojos cuando la vieron, y para la mayoría, la película fue "buena", pero de igual forma lanzaron el libro a la lista de "no-leer-jamás-en-la-vida". 

A mí, en cambio, la película de El Ladrón del Rayo me fascinó tanto, que fue el detonante que me hizo sumergirme en el maravilloso mundo que nos presenta Rick Riordan en Los dioses del Olimpo. Y les advierto: una vez que entren al mundo de los dioses y las criaturas fantásticas, nunca querrán volver a salir.


Pero, ¿que hace a esta historia tan especial? ¿Por qué hizo que los libros de Riordan se convirtieran en mis favoritos?

Cuando lees este libro, es como estar recibiendo una lección de historia pero mucho más divertida. Junto al estilo humorístico de la narración de Percy, descubrimos como los dioses de la Antigua Grecia ahora viven en Estados Unidos, y como poco a poco se han ido adaptado a vivir en una sociedad moderna.

PERCY JACKSON Y EL LADRÓN DEL RAYO 


Sinopsis: ¿Qué pasaría si un día descubrieras que, en realidad, eres hijo de un dios griego que debe cumplir una misión secreta? Eso es lo que le sucede a Percy Jackson, que a partir de ese momento se dispone a vivir los acontecimientos más emocionantes de su vida. 

Expulsado de 6 colegios, Percy padece dislexia y tiene capacidades para concentrarse, o al menos ésa es la versión oficial. Objeto de burlas por inventarse historias fantásticas, ni siquiera él mismo acaba de creérselas hasta el día que los dioses del Olimpo le revelean la verdad: Percy es nada más y nada menos que un semidiós, es decir, el hijo de un dios y una mortal. Y como tal tiene que descubrir quién robó el rayo de Zeus y evitar que estalle una guerra entre los dioses. Para cumplir la misión contará con la ayuda de sus amigos Grover, un joven sátiro, y Annabeth, hija de Atenea. 

 Rick Riordan | 288 páginas | Salamandra Editorial


Percy es un chico que padece THDA (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) y dislexia. Estos problemas hacen que vaya saltando de un colegio a otro, porque a) digamos que su desempeño académico no es el mejor y b) siempre anda metiéndose en problemas, aunque según él, todo es un accidente causado por alguna criatura mágica. Además, gracias a esta última, Percy es molestado por sus compañeros, lo que no lo ayuda precisamente a comportarse mejor.

Percy.
Sally, la madre de Percy, decide que lo mejor para su hijo es que comience a tomar clases en la Academia Yancy, una escuela especial para niños problemáticos. Todo va bien, incluso Percy se hace amigo de Grover, que aparentemente tiene dificultad para caminar; pero la realidad es que Grover es un sátiro, y tiene como misión proteger a Percy a toda costa.

Y la misión de Grover parece ir yendo de maravilla hasta que, un día, mientras la escuela se encontraba haciendo una excursión a un Museo de Arte, las cosas comienzan a ponerse feas: Percy descubre que su profesora de matemáticas no es quien dice ser, y para colmo, quiere verlo muertecito.


"Ser mestizo no es fácil. Asusta. La mayor parte del tiempo sólo sirve para que te maten de manera horrible y dolorosa". 


Y desde ese preciso momento, en la vida de Percy comienzan a suceder cada vez más acontecimientos fuera de la realidad: desde ataques de Minotauros, viajes en clase turista al Inframundo y encuentros con dioses que quieren quitarle uno por uno los cabellos que tiene en la cabeza. Además, Jackson descubre que es un semidiós (o mestizo), es decir, un hijo de un dios y un mortal, y que su padre es nada más y nada menos que Poseidón, dios de los mares y el Agitador de Tierras. 

Annabeth.
Percy, es llevado al Campamento Mestizo, con el objetivo de impedir que los monstruos sigan atormentándolo. El Campamento Mestizo es algo así como un campamento de verano para semidioses, y el único lugar seguro para los chicos de su clase. Allí, Percy conoce a Annabeth Chase, una hija de Atenea con serios problemas de orgullo.

Cuando Percy piensa que sus problemas de monstruosidad habían acabado al llegar al Campamento, todo se derrumba al enterarse de que el rayo maestro del dios Zeus a desaparecido, y el ha sido inculpado como el ladrón. 

Para demostrar su inocencia, Percy deberá partir en un arriesgado viaje acompañado de sus nuevos amigos, encontrar el rayo en un tiempo récord y así evitar que los Olímpicos se hagan pedazos entre ellos en una titánica Guerra Civil.

La trama es bastante simple y fácil de digerir, narrada de una manera divertida y súper cómoda. Muchos, al leer el libro por primera vez, podrían calificar el conflicto como soso, y sin argumento, pero poco a poco, mientras avanzamos por los libros de la saga, nos damos cuenta que absolutamente cada uno de los acontecimientos que suceden están allí por una razón, y que las misiones de Percy, las profecías y las batallas hacen parte de un todo mucho más grande.

El humor de la historia es uno de sus puntos más fuertes. Al ser como un diario personal de un chico
de 12 años que no tiene idea de que es lo que está pasando, nunca hacen falta los comentarios sarcásticos, las referencias a la vida cotidiana y una que otra burla a los dioses. Y esto funciona tan bien que te encariñas en cada vez más con Percy a través de las páginas.

Grover
En mi parecer, esta es una de las historias más originales que he leído. ¿A quien se le ocurre traer a los dioses griegos y ponerlos a vivir en el siglo XXI? Es un libro corto, y cuando lo terminas, quieres ir a leer el siguiente enseguida (y lo digo por experiencia: terminé el Ladrón del Rayo casi a las 2 am, y a las 2:25 ya estaba leyendo el siguiente libro). Es una lectura ligera, que te engancha y no te suelta hasta que no haz terminado con la historia.
Las profecías admirables, la descripción de los lugares y criaturas fantásticas insuperables y las batallas simplemente perfectas: las peleas se siente tan reales que te dan ganas de agarrar una espada y correr a participar. 

Los personajes son tan desarrollados y distintos y que siempre que aparece uno nuevo no sabes que esperar. Percy es un chico de lo más especial. Al principio de la historia nos lo presentan como un chico tímido y confundido, y que solo quiere ser normal y no tener problemas. Pero, a lo largo del libro, y a medida de que Percy se da cuenta que él es mucho más que solo un chico raro, va ganando confianza y evoluciona. Se transforma. Y eso es de las cosas que más me gustan de los personajes de El Ladrón del Rayo: que siempre cambian y sufren alteraciones de personalidad, lo cual hace que parezcan más humanos y realistas. 

Annabeth es un caso especial. Ella es una mestiza veterana, pues ha estado en el Campamento desde que tenía 7 años. Hija de la diosa de la sabiduría y la guerra, Atenea, Annabeth sabe todo lo necesario acerca de las batallas y enfrentarse a monstruos. Al ser ella la encomendada de dirigir la misión para buscar el rayo perdido, sacará a Grover y Percy de apuros en más de una ocasión. A los favoritas de la literatura.
12 años de edad ya es una de las chicas más fuertes y valientes que he visto, por lo que es una mis heroínas 

Y por último (pero no menos importante) tenemos a nuestro buen amigo Grover, el sátiro más carismático y adorable que puedan encontrar. Con el sueño de convertirse en el buscador del desaparecido dios Pan (patrón de lo salvaje y señor de los sátiros), Grover contará con la ayuda de Percy y Annabeth para poder obtener su permiso, al tiempo que corre de un lado a otro intentado proteger a sus amigos. 

Lleno de acción, magia y criaturas mitológicas, Percy Jackson y el Ladrón del Rayo promete una lectura ligera, entretenida y que sin duda te hará no solo pasar un buen rato, sino aprender de forma fácil lecciones de historia que, ¡quién sabe! hasta te lleguen a servir para la escuela.




¡Espera! Mira el tráiler de la primera película de Percy Jackson aquí:




1 comentario :

  1. ¡Hola!
    Pues todavía no he leído estos libros pero no me importaría darles una oportunidad.
    Gracias por la reseña.
    ¡Nos leemos! :)

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